
Figura 1: Publirreportaje Diario Financiero sobre automatización industrial
El Diario Financiero publicó recientemente un publirreportaje sobre el avance de la automatización industrial y el impacto de las nuevas tecnologías digitales en el diseño, operación y control de los procesos productivos. Desde una mirada de ingeniería, la operación remota aparece como uno de los ejes relevantes de esta transformación.
La automatización industrial ha sido históricamente una respuesta a la necesidad de aumentar la productividad, mejorar la calidad de los procesos y reducir la dependencia de tareas manuales. La incorporación de sensores, sistemas de control programables y plataformas de supervisión ha permitido una mayor visibilidad de las operaciones y una toma de decisiones mejor informada.
Uno de los aspectos destacados es el rol de las redes de comunicación avanzadas, en particular el 5G, como habilitador de nuevos escenarios de automatización. La promesa de menor latencia, mayor velocidad de transmisión y conexión masiva de dispositivos abre la posibilidad de controlar procesos industriales en tiempo real desde ubicaciones remotas.
Más allá de la tecnología de conectividad específica, el cambio más relevante está en la convergencia entre hardware, software y datos. La automatización comienza a dejar de ser un sistema cerrado para transformarse en un ecosistema interconectado, capaz de integrar información desde distintos niveles de la operación.
El reportaje también aborda el crecimiento del Internet de las Cosas aplicado a la industria, junto con el uso incipiente de inteligencia artificial y procesamiento de imágenes. Estas tecnologías muestran un potencial relevante para tareas como monitoreo, control de calidad y detección temprana de fallas.
A nivel de infraestructura, la computación en la nube y el procesamiento distribuido aparecen como herramientas clave para escalar capacidades de cómputo y acompañar la evolución de la automatización industrial. Al mismo tiempo, surgen desafíos asociados a ciberseguridad, interoperabilidad y formación de capital humano, que deberán ser considerados en cualquier proceso de adopción tecnológica.
Tal como ha ocurrido en revoluciones industriales anteriores, el impacto de estas tecnologías no dependerá solo de su adopción técnica, sino de la forma en que sean integradas en los procesos, las organizaciones y las personas.