Veintinueve días y medio: una observación del ciclo lunar

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El ciclo sinódico de la Luna, con una duración aproximada de veintinueve días y medio, corresponde al intervalo necesario para que nuestro satélite natural repita una misma fase observada desde la Tierra. Este fenómeno, conocido desde la antigüedad, constituye uno de los ejemplos más accesibles y didácticos de la mecánica celeste observable a simple vista.


Las fases lunares dependen exclusivamente de la geometría relativa entre el Sol, la Tierra y la Luna. La porción iluminada del disco lunar permanece constante; lo que varía es la fracción visible desde nuestro punto de observación. Este efecto se manifiesta de manera distinta según el hemisferio en el cual se realice la observación.


Orientación de la Luna según hemisferio

Figura 1: Representación esquemática de la apariencia de las fases lunares según el hemisferio de observación.


De manera general, el ciclo lunar se divide en cuatro fases principales: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Entre ellas existen fases intermedias que permiten observar una transición gradual y continua del disco lunar.


Fases lunares

Figura 2: Esquema general de las fases lunares.


La luna nueva marca el inicio del ciclo. En esta fase, la Luna se encuentra alineada entre la Tierra y el Sol, por lo que su hemisferio iluminado no es visible desde nuestro planeta.


Luna nueva

Figura 3: Luna nueva, inicio del ciclo sinódico.


Las siguientes imágenes fueron registradas entre el 26 y el 31 de octubre de 2022, y documentan la transición desde luna nueva hasta el cuarto creciente. Este período corresponde a los primeros días del ciclo, donde el incremento de la fracción iluminada es claramente perceptible noche a noche.


Figura 4: Evolución de la Luna desde luna nueva a cuarto creciente.


Entre los días 7 y 14 se observa el tránsito desde el cuarto creciente hasta la luna llena. En este intervalo, la Luna alcanza una visibilidad predominante durante la primera mitad de la noche.


Figura 5: Aproximación progresiva a la luna llena.


La luna llena ocurre alrededor del día quince del ciclo, momento en el cual el disco lunar aparece completamente iluminado y es visible durante toda la noche.


Figura 6: Luna llena.


Tras la luna llena, la fracción iluminada del disco lunar comienza a decrecer gradualmente, dando inicio a la fase conocida como luna gibosa menguante.


Figura 7: Evolución de la Luna durante la fase gibosa menguante.


Alrededor del vigésimo primer día del ciclo sinódico se alcanza la fase de cuarto menguante.


Figura 8: Tránsito desde el cuarto menguante hacia la luna nueva.


Durante el mismo período de observación fue posible registrar otros cuerpos del Sistema Solar visibles a simple vista o con instrumental básico.


Figura 9: Observaciones de Júpiter.


Figura 10: Observación de Saturno.


Figura 11: Observación de Marte.


Este registro fotográfico constituye una evidencia directa de la regularidad del movimiento lunar y de la accesibilidad de la astronomía observacional como herramienta de divulgación científica.