Con una destacada concurrencia de estudiantes, clínicos, investigadores y pacientes, se desarrolló la jornada científica “Desafío neurocognitivo del VIH en Chile: asociación entre retina y alteración cognitiva”, organizada por el Departamento de Tecnología Médica el pasado 14 de enero en el auditorio Julio Cabello de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. La actividad tuvo como objetivo principal reflexionar sobre los desafíos actuales en el estudio del compromiso neurológico asociado al VIH, integrando investigación básica, clínica y tecnológica.
Tras las palabras de bienvenida, se dio inicio a la primera charla titulada “Compromiso neurológico del VIH”, expuesta por el Dr. Cristian Fernández, quien explicó los mecanismos mediante los cuales el virus puede afectar el funcionamiento cerebral. En su presentación abordó la historia de la discriminación asociada al VIH y cómo los avances terapéuticos han transformado una enfermedad previamente mortal en una condición crónica. No obstante, enfatizó que, a pesar de estos progresos, persisten consecuencias relevantes, entre ellas el compromiso neurológico.
La segunda ponencia, “OCT y su potencialidad clínica”, estuvo a cargo de la profesora Daniela Castillo. En esta exposición se explicó cómo la tomografía de coherencia óptica (OCT) permite estudiar el cerebro a través de la retina, dado su origen embriológico a partir del diencéfalo. Asimismo, se destacó que esta técnica constituye un método menos invasivo y más económico en comparación con otras herramientas diagnósticas actualmente disponibles.

Figura 1: Collage de las diferentes ponencias de la jornada.
La charla “Retina y deterioro cognitivo en VIH”, presentada por el director de la actividad, el profesor Iván Plaza, permitió profundizar en la relación entre los cambios estructurales de la retina y el deterioro cognitivo en personas que viven con VIH, destacando el potencial de la retina como un biomarcador accesible del estado cerebral.
El eje central de la jornada estuvo dado por la presentación de los resultados del estudio “Asociación entre cambios estructurales retinales y deterioro de funciones cognitivas en pacientes con VIH”, los cuales posicionan a la retina como una verdadera ventana para la observación del cerebro. Estos trabajos fortalecen el vínculo entre la academia y la práctica clínica, reafirmando que no existe ciencia sin divulgación y que esta debe convertirse en un motor social de cambio, tal como señaló el profesor Iván Plaza durante el cierre de la jornada.