En el contexto de los incendios que afectaron al sur de Chile en enero de 2026, comunidades tecnológicas de distintos países se unieron en una maratón solidaria de más de 20 horas de charlas, aprendizaje y colaboración, con un objetivo claro: apoyar a quienes estaban combatiendo la emergencia y a las comunidades afectadas.
Esta iniciativa fue impulsada y coordinada por Cecy Geraldo y Mari Lau, y contó además con el apoyo de
CommunityOS (
communityos.io), una plataforma que impulsa hackatones y espacios de colaboración para
potenciar el talento que liderará las transformaciones y el crecimiento de la región, amplificando el impacto de las
comunidades tecnológicas y su rol en desafíos sociales reales.
Durante la primera jornada conocimos iniciativas clave como animalesperdidos.cl, plataforma que conecta mascotas encontradas con sus familias, y coordina.cl, que busca centralizar información sobre centros de acopio y ayuda. A lo largo de toda la jornada se hizo un llamado potente a contribuir no solo con dinero, sino también con tiempo, habilidades y trabajo concreto desde la tecnología.
En ese mismo espíritu de reflexión y responsabilidad, Javiera Laso presentó su charla “El costo de las buenas intenciones: anti-patrones en la modernización de arquitectura”, invitándonos a mirar con ojo crítico cómo, incluso desde las mejores intenciones, las decisiones técnicas pueden generar impactos negativos si no se consideran el contexto, la sostenibilidad y las personas que estarán del otro lado. Un mensaje especialmente relevante cuando la tecnología se pone al servicio de la emergencia y el bien común.

Collage con capturas de las jornadas solidarias de comunidades tech, enero 2026.
A lo largo de ambas jornadas, speakers de comunidades como JavaScript Chile, Women Techmakers, AWS User Groups, Google Developer Experts, DevOpsDays, entre muchas otras, compartieron charlas sobre open source, liderazgo técnico, inteligencia artificial, ciberseguridad, computación cuántica, diseño de sistemas, bienestar, startups y tecnología con impacto social. Cada conversación aportó desde su mirada, demostrando que la tecnología también puede ser una herramienta real de ayuda en contextos de crisis.
Gracias a este esfuerzo colectivo, se logró recaudar aproximadamente $4,4 millones de pesos, los cuales serán destinados íntegramente a Bomberos de Chile, reconociendo su labor fundamental durante la emergencia.
Para cerrar, un agradecimiento especial y enorme aplauso a Javiera Laso, María José Briceño, Alonso Astroza y Pablo Vera, amigos y protagonistas de esta hermosa iniciativa, que demuestra lo mejor de estas comunidades: colaboración, empatía y ganas reales de ayudar.