Automatización industrial: cinco años después, entre promesas y realidad

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Publirreportaje Diario Financiero sobre automatización industrial

Figura 1: Publirreportaje Diario Financiero sobre automatización industrial, Abril 2021.


En abril de 2021, junto a Juan José Negroni Vera, abordamos la automatización industrial, la operación remota y el potencial del 5G para transformar la industria, en un publirreportaje de la Universidad Santo Tomás publicado en Diario Financiero.

Cinco años después, con el diario del lunes en la mano, vale la pena revisar ese diagnóstico inicial y contrastarlo con lo que efectivamente ocurrió en la industria. No se trata de evaluar aciertos o errores puntuales, sino de entender cómo evolucionó la automatización en la práctica, más allá de las expectativas que existían en 2021.

Uno de los puntos donde el análisis de 2021 resultó más acertado fue la consolidación del Internet de las Cosas industrial. Hoy, el uso de sensores, sistemas conectados y plataformas de monitoreo remoto es transversal en múltiples sectores productivos. El mantenimiento predictivo, la trazabilidad de procesos y la visualización en tiempo real dejaron de ser casos piloto para convertirse en prácticas habituales.

También se confirmó que el verdadero motor del cambio no estuvo únicamente en el hardware, sino en el software y los datos. La integración entre sistemas de control, plataformas de análisis y soluciones en la nube redefinió la forma en que se toman decisiones operativas, desplazando el foco desde la automatización aislada hacia ecosistemas digitales más amplios.

En contraste, la promesa de una operación remota total avanzó de forma más gradual. Si bien hoy existen múltiples procesos que pueden ser supervisados y operados a distancia, en la práctica predominan modelos híbridos. Factores como la seguridad operacional, la normativa y la cultura organizacional limitaron una adopción más radical de estos esquemas.

Un caso similar es el del 5G. Aunque la tecnología está disponible y ha demostrado ventajas técnicas claras, su rol en la automatización industrial fue menos protagónico de lo anticipado. En muchos entornos productivos, soluciones basadas en Ethernet industrial, Wi‑Fi avanzado o redes privadas resultaron suficientes y más costo-eficientes.

Donde sí se observó un avance significativo fue en el uso de inteligencia artificial y visión computacional. Aplicaciones que en 2021 eran incipientes hoy forman parte de sistemas de control de calidad, inspección automática y optimización de procesos, superando en varios casos a las técnicas tradicionales.

A nivel de arquitectura, el crecimiento del edge computing confirmó otra de las tendencias anticipadas. Procesar datos cerca de la fuente y combinar esa capacidad con plataformas centrales se volvió clave para reducir latencias, mejorar la resiliencia y optimizar costos operacionales.

Sin embargo, la automatización avanzada no se democratizó al ritmo esperado. A pesar de la reducción de costos tecnológicos, persisten barreras importantes asociadas a la integración de sistemas, la ciberseguridad industrial y la disponibilidad de capital humano especializado, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

En retrospectiva, el publirreportaje de 2021 fue certero en identificar la dirección del cambio, pero optimista respecto a la velocidad y a algunos de sus habilitadores. La automatización industrial avanzó más por evolución que por disrupción, impulsada principalmente por el uso inteligente de datos, software e inteligencia artificial.

Como ha ocurrido en revoluciones industriales anteriores, el impacto real de estas tecnologías no estuvo determinado solo por su disponibilidad técnica, sino por la capacidad de las organizaciones para integrarlas de forma coherente en sus procesos, personas y modelos de negocio. Cinco años después, la automatización sigue avanzando, no como una promesa futura, sino como una transformación en curso.