El 31 de mayo de 2026 fue posible registrar diversas manchas solares visibles sobre el disco solar mediante fotografía digital. Aunque la captura se realizó con fines principalmente fotográficos, las imágenes obtenidas permitieron identificar varias regiones activas distribuidas sobre la superficie visible del Sol.
Las manchas solares corresponden a regiones de intensa actividad magnética presentes en la fotosfera solar. Debido a que poseen temperaturas inferiores a las zonas circundantes, aparecen oscuras cuando son observadas sobre el disco solar, aun cuando continúan siendo extremadamente brillantes en términos absolutos.

Figura 1: Manchas solares observadas el 31 de mayo de 2026.
Al inspeccionar inicialmente la fotografía, una posibilidad considerada fue la presencia de un tránsito planetario. Sin embargo, solamente Mercurio y Venus pueden observarse transitando frente al Sol desde la Tierra, y estos fenómenos son relativamente poco frecuentes. El último tránsito de Venus ocurrió en 2012, mientras que el último tránsito de Mercurio tuvo lugar en 2019.
La distribución y apariencia de los objetos observados resultó consistente con grupos de manchas solares asociadas a regiones activas de la fotosfera.
Estimación de tamaño
El diámetro medio del Sol es de aproximadamente 1.392.700 kilómetros. Utilizando el disco solar como referencia visual, es posible realizar una estimación preliminar del tamaño de las manchas observadas.
Las regiones activas más extensas visibles en la imagen parecen ocupar entre un 2% y un 5% del diámetro solar proyectado. Esto corresponde aproximadamente a estructuras con dimensiones características comprendidas entre 28.000 y 70.000 kilómetros.
| Objeto | Diámetro aproximado |
|---|
| Tierra | 12.742 km |
| Mancha solar grande | 28.000 – 70.000 km |
| Sol | 1.392.700 km |
Por lo tanto, algunas de las manchas observadas podrían alcanzar varias veces el diámetro terrestre. Este resultado es consistente con observaciones reportadas habitualmente durante períodos de actividad solar elevada.
Actividad solar
Las manchas solares forman parte de un fenómeno mucho más amplio asociado al campo magnético del Sol. Su número y distribución varían a lo largo del denominado ciclo solar, cuya duración promedio es cercana a once años.
Durante los máximos de actividad es común observar múltiples regiones activas distribuidas sobre el disco solar, mientras que durante los mínimos solares pueden transcurrir días o incluso semanas sin manchas visibles. La observación realizada el 31 de mayo de 2026 coincidió con un período de actividad relativamente elevada, lo que explica la presencia simultánea de varias regiones activas.
Seguridad en la observación solar
La observación directa del Sol requiere precauciones específicas. La exposición sin protección adecuada puede producir daños oculares permanentes. Por esta razón, la observación visual y fotográfica debe realizarse exclusivamente mediante filtros solares certificados diseñados para este propósito.

Figura 2: Ejemplo de aumento en consultas relacionadas con molestias oculares durante eventos de eclipse solar.
Comentarios finales
Las manchas solares constituyen una manifestación visible de la actividad magnética de nuestra estrella. A pesar de encontrarse a aproximadamente 150 millones de kilómetros de la Tierra, algunas de estas estructuras alcanzan dimensiones comparables a varias veces el tamaño de nuestro planeta, lo que permite su identificación incluso mediante observaciones fotográficas relativamente simples.
Este tipo de observaciones ofrece una oportunidad interesante para conectar la fotografía con fenómenos físicos observables a escala astronómica, mostrando que incluso una estrella tan familiar como el Sol continúa revelando detalles que habitualmente pasan desapercibidos.