Seminario SIRC 2026: Aislamiento social, neofobia espacial y ritmos circadianos en Drosophila
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El Social Isolation Research Center (SIRC) realizó una nueva jornada de seminarios dedicada al estudio de las consecuencias conductuales y biológicas de la alteración del ambiente y el aislamiento social. A través de distintos modelos experimentales en Drosophila melanogaster, los expositores abordaron cómo los cambios en el entorno social influyen sobre la exploración espacial, los ritmos circadianos y el comportamiento a lo largo del ciclo de vida.
Figura 1: Integrantes del Social Isolation Research Center (SIRC) durante el seminario.
Primera exposición: neofobia espacial y transiciones ambientales abruptas
El investigador Alfonso Valderrama presentó la charla “Spatial Neophobia as a Model of Abrupt Environmental Transitions”, centrada en la neofobia espacial como mecanismo de autoconservación frente a ambientes desconocidos. La investigación exploró cómo los individuos responden al enfrentarse a espacios nuevos, utilizando la neofobia como una herramienta para comprender los efectos de cambios ambientales repentinos. Uno de los aspectos más interesantes fue el diseño experimental, en el cual se fusionaron dos espacios originalmente separados. Mediante una reducción progresiva de los recursos alimenticios disponibles en el espacio inicial, las larvas fueron incentivadas a desplazarse y explorar una zona previamente desconocida. Los resultados obtenidos sugieren que la hipótesis inicial podría no ser correcta. Se esperaba que los individuos criados en aislamiento exhibieran niveles más altos de neofobia espacial que aquellos criados en grupo. Sin embargo, los datos observados no apoyaron esta predicción de manera consistente, abriendo nuevas preguntas sobre la relación entre experiencia social temprana y comportamiento exploratorio.
Segunda exposición: aislamiento social y ritmos circadianos
La investigadora Javiera Palma presentó el trabajo “Impact of Social Isolation on the Circadian Cycle of Drosophila melanogaster: Correlations between Locomotor Behavior and Neurobiological Markers of Cellular Stress”. La exposición abordó la relación entre el aislamiento social y las alteraciones del ciclo circadiano, entendido como el conjunto de ritmos biológicos de aproximadamente 24 horas regulados por relojes internos. Se destacó que la desincronización circadiana puede generar consecuencias fisiológicas relevantes, incluyendo estrés oxidativo, inflamación y daño neuronal. Asimismo, se discutieron las ventajas de utilizar Drosophila melanogaster como organismo modelo en neurociencia. Entre ellas destacan la conservación de mecanismos circadianos compartidos con mamíferos, la facilidad para controlar variables ambientales y sociales, y la amplia disponibilidad de herramientas experimentales para estudiar procesos neurobiológicos complejos. El estudio busca establecer correlaciones entre cambios en el comportamiento locomotor y marcadores celulares asociados al estrés, contribuyendo a comprender cómo el aislamiento social impacta la fisiología y el comportamiento.
Tercera exposición: simulación de presencia social durante el ciclo de vida
El investigador Vicente Iturriaga presentó la charla “Simulation of Social Presence Across the Lifespan of Drosophila melanogaster”, enfocada en comprender cómo señales que simulan la presencia de otros individuos pueden influir en el comportamiento y la supervivencia de las moscas a lo largo de su ciclo de vida. Uno de los aspectos abordados fue la alteración de la viabilidad asociada al aislamiento social. Los resultados sugieren que la ausencia de interacción social constituye una variable capaz de afectar la supervivencia y el desarrollo de los individuos, reforzando la idea de que el entorno social es un componente relevante para el bienestar biológico. La investigación también examinó la respuesta de los individuos frente a estímulos que simulan la presencia de congéneres. En particular, se observó una preferencia hacia pupas placebo, comportamiento que reproduce patrones de atracción social similares a los observados entre individuos reales. Esta tendencia sugiere que ciertas señales asociadas a la presencia de otros organismos pueden ser suficientes para desencadenar conductas sociales, incluso cuando no existe una interacción efectiva. Estos resultados aportan evidencia sobre la importancia de las señales sociales durante distintas etapas del desarrollo y plantean nuevas preguntas acerca de los mecanismos mediante los cuales los organismos perciben e interpretan la presencia de otros individuos en su entorno.
Reflexiones finales
Las presentaciones de esta jornada mostraron distintas aproximaciones para estudiar cómo los organismos responden a modificaciones de su ambiente social. Desde la exploración de espacios desconocidos y la neofobia, hasta las alteraciones del ciclo circadiano y la percepción de señales sociales, los trabajos expuestos evidencian la complejidad de los efectos del aislamiento sobre el comportamiento y la biología. El seminario reafirmó el valor de Drosophila melanogaster como modelo experimental para investigar mecanismos fundamentales del comportamiento social y sus consecuencias fisiológicas, contribuyendo al objetivo del SIRC de comprender el aislamiento social desde una perspectiva interdisciplinaria.
